CONSEJO:

Si por tu configuración de pantalla la letra te resulta pequeña, recuerda que puedes aumentarla fácilmente manteniendo pulsada la tecla Control y moviendo hacia delante la rueda del ratón.

lunes, 20 de abril de 2026

Sirena / Dúo / Desconocimiento II

Buenas tardes y muchas gracias por venir. Dejo para el sorteo uno de mis poemas secretos. Impreso, pero firmado de mi puño y letra. Ceñido con una cinta del color del salchichón...

Sigo regalando dos libros en cada intervención. Hoy, una aventura de Sherlock Holmes, El signo de los Cuatro. Y un ensayo sobre la reunión entre Hitler y Franco en Hendaya.

Y para corporeizar el primer poema, esta preciosa pulsera de conchas, una de las cuales es dorada.

      SIRENA

Caminas ante mí.
La brisa hace trepar tu vestido largo
por tus interminables piernas.
Mis ojos siguen tus pies descalzos
manchados por el polvo del cemento.
¿Por qué esa suciedad
en una joven tan bella,
se pregunta mi incesante
buscador de armonías?

Llegas a tu casa y entras.
Me siento en el muro
del jardín de la siguiente,
frente al puerto de Zlarin,
para intentar terminar un poema.

De repente, sales de tu casa
y pasas frente a mí.
Ahora llevas un bikini verde agua
del mismo color de tus ojos,
estoy seguro.

Caminas por el muelle
con un contoneo que debería estar prohibido
por la convención contra la tortura.

Tuerces por el espigón
que se adentra en el mar,
y allí permaneces largos minutos,
dándome la espalda
(¡y qué espalda, cielos!),
como esperando que te fotografíe.

Apenas lo hago
te lanzas al agua.
Nadas fatal.
Salta a la vista
que echas de menos tu cola de pez.

Vienes hacia mí.
¿Vas a arrastrarme a las profundidades?
¿Vas a gritarme maldiciones
en una lengua incomprensible?

No: subiendo unos escalones
ocultos a mi vista,
emerges de las olas
y apareces en todo tu húmedo esplendor
justo frente a mí.

Rehaces el camino del espigón,
donde hay una manguera para lavar los barcos,
y, a la luz del sol poniente,
riegas tu cuerpo dorado.

Las gotas que irradias
se funden en una corona resplandeciente
con tus rizados cabellos
del color del heno seco.

Intento inmortalizar también esta imagen,
pero eres demasiado rápida,
o estás demasiado atenta.

No importa:
en cuanto te desvaneces
(¿has sido un sueño?)
empiezo a derramar en versos
este magnífico regalo de Neptuno.

  28 de agosto de 2014 

Dice Gabriel Rufián de Irene Montero que es capaz de emocionar leyendo un prospecto de ibuprofeno. Vamos a ver si es posible. Solo un parrafito:


«El ibuprofeno, principio activo de este medicamento, actúa reduciendo el dolor y la fiebre. Está indicado en adultos y adolescentes a partir de 12 años y con más de 40 Kg de peso para el alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados, como dolores de cabeza, dentales, menstruales, musculares (contracturas) o de espalda (lumbago), así como en estados febriles»

—¿Alguien se ha emocionado?
—¡Sí!—responden desde el público regocijado.

Con estos mimbres, las perspectivas son sombrías.

 
         DÚO

Del tándem Rufián-Moreno
no va a salir nada bueno.
Que no es Moreno, es Montero.
Igual me da por entero.
Fuerte por naturaleza,
a perder votos empieza
y sigue sin acabar
hasta en los huesos dejar
a un partido que en sus tiempos
(muy lejanos, lo lamento)
pudo incluso gobernar

Si eso es todo lo que tiene
la izquierda para frenar
a la derecha que viene,
hasta la va a acelerar.

  20 de marzo de 2026

DESCONOCIMIENTO II 

No despreciéis la importancia 
que ha adquirido la ignorancia.
El que no quiere saber,
en vez de reconocer
lo vacío de su cráneo,
es presa del momentáneo
impulso de arremeter
primero contra la ciencia,
luego contra la razón,
y después contra la esencia
misma de la discusión,
que es el respeto al contrario.
Así se porta el falsario.

  24 de marzo de 2026

De este micro abierto me gustaron especialmente las canciones de Miantonio y de Enrique Sánchez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario