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miércoles, 29 de abril de 2026

Permanente / Hogar / Proyectil II

Buenas tardes y muchas gracias por venir. Dejo para el sorteo uno de mis poemas  secretos. Impreso, pero firmado de mi puño y letra. Ceñido con una cinta de uno de los colores del alhelí. 

Sigo regalando dos libros en cada intervención. El primero, de Patricia Highsmith, El talentoso señor Ripley. Talento para el asesinato y la suplantación. Trata de un menos que mileurista que se carga a un pijo para ocupar su lugar.

Y el segundo, no es solo que no lo hayáis visto nunca; es que ni siquiera podíais imaginar que existiera: Pájaros cantores. Precioso. Inencontrable. Con muchas fotos. Solo una persona volverá a verlo. Me sirve además para corporeizar el primer poema.

                      PERMANENTE

Por mucho que basura, humo y odio le echemos,
destruir nuestro planeta nunca conseguiremos.
Se tragará el desierto populosas ciudades.
Habrá miles de muertos en recias tempestades
provocadas seguro por el cambio climático,
que se hará en pocos años bastante problemático.
Reinará la sequía. Adiós a las cosechas.
Millones de personas con hambre insatisfecha.
Mares envenenados, desprovistos de peces.
Las peores profecías se cumplirán con creces.
Se desnudará el aire de pájaros cantores.
Perecerán los árboles y asimismo las flores.
Lograremos que el mundo se vuelva inhabitable
para la raza humana y otras más respetables.
Pero con los insectos, fijo, fracasaremos.
Microorganismos varios también permitiremos
hacerse con la Tierra. Porque ella es permanente.
Nosotros, pobres hombres, tan solo contingentes,
una pizca de agua, nitrógeno y carbono,
hace escasos instantes descendida del mono,
que retornará al polvo tras perder su partida.
¡Así marcó el destino las cartas de la vida!

   20 de abril de 2014

Los dos primeros versos del segundo eran ciertos cuando los escribí y trajeron todos los demás.

   HOGAR 

Tengo en mi casa.
cubo sin asa,
peine sin pelo,
dioses sin cielo,
rosas ajadas,
amortajadas
por un sudario
estrafalario.
Ricos pasteles
de dulces mieles
estropeados
y caducados.
Sueños dormidos
desconocidos.

No seré pasto
de tanto trasto.
Como me harte,
viene el descarte.

  28 de marzo de 2026


Y atención al último, porque os puede salvar la vida. Cuenta algo que me ocurrió el pasado 28 de marzo en la estación de metro de Nuevos Ministerios y que le puede pasar a cualquiera de vosotros. Pero es tan inesperado que podéis quedaros paralizados y acabar graves en el hospital, como la señora china cuyo video podéis encontrar, o peor. El poema insertará en vuestros cerebros un microprograma que lo evitará.

   PROYECTIL II

El chico de la maleta 
que no sabe estarse quieta.
Rueda por las escaleras 
mecánicas que aceleran
su velocidad hiriente,
dispuesta a llevarse gente
por delante, y ¡cómo no!
¡Entre esa gente estoy yo!
Mas gracias a mis reflejos 
vi al golpe venir de lejos
y lo paré decidido,
como si hubiera nacido
para casos semejantes.
¡Y nunca me ocurrió antes!

Ahora os lo puedo contar,
por si os tiene que pasar.
Tuve muchísima suerte:
era el color de la muerte
y venía disparada
a hacerme una canallada
¡Qué absurdo para un poeta,
morir por una maleta!

  28 de marzo  de 2026

De este micro abierto me gustó especialmente la canción de Edgard Lamb y la de Pablo F. sobre la República.