Buenas tardes y muchas gracias por venir. Dejo para el sorteo uno de mis poemas secretos. Impreso, pero firmado de mi puño y letra. Ceñido con una cinta del color de la luz.
Como diciembre es el mes de los niños, voy a regalar libros de ediciones no adultas. Hoy, primero Ivanhoe, una novela de caballería de sir Walter Scott. Spoiler: salen Robin Hood y Ricardo Corazón de León.
—Y este es el último libro que voy a regalar este año. ¿Cuál es?
[silencio]
—¡Venga! ¿Algún bravo?
[más silencio]
—El último mohicano.
Y para corporeizar el primer poema,
este duro corazón
que sin embargo sonríe.
PIZCA
Un poquito de turrón
le ablandará el corazón
al viejo más cascarrabias,
llenando de ideas sabias
su maltratada cabeza,
recordando la belleza
de tantos tiempos pasados
en familia disfrutados,
atizando el ascua viva
que no tiene quien le escriba,
recobrando la ilusión
de entregarse a su pasión:
¡el dulce! ¡Genial invento!
¡Qué milagro! ¡Qué portento!
23 de diciembre de 2025
En la misma linea. Curva, claro.
OTRA PREGUNTA
Dime otra cosa:
¿eres golosa?
¿El turrón duro
es tu seguro
contra las penas
de parcas cenas?
¿Por los pasteles
pierdes papeles?
¿De Ávila yemas,
que están tan buenas,
te zamparías
cuatro docenas?
Huesos de santo,
lenguas de gato,
chocolatinas...
¿les ves encanto?
Pues lo lamento.
Bien que lo siento,
pero a tu lado
no estoy contento.
Pienso en mi parte
del dulce arte
que, insatisfecha,
quieras tragarte.
¡Marcha sin freno
a otras bandejas!
Éstas que dejas
son MI terreno.
1 de noviembre de 2013
Y para terminar, uno de actualidad.
ATAQUES
Lo de ser superpotencia
perjudica la decencia.
Disparar sin preguntar
nunca fue ejemplo a imitar.
Rematar sin compasión
al náufrago que se aferra
a un resto de embarcación
supone un crimen de guerra.
Lo peor es la sospecha
de que el encarnizamiento
es un aviso sin fecha
para el amedrentamiento
de un régimen peculiar
al que se quiere tumbar.
Eso es lo que piensan todos.
Pero siguen sin ser modos.
27 de diciembre de 2025
De este micro abierto me gustaron especialmente el primer y el tercer poemas de Alejandra Alba.

